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Detalle

Bodegas Ontañón: proyectos en resveratrol, monitorización del viñedo y barricas

13/05/2014

Raquel, Leticia y Rubén son parte de la tercera generación de la familia Pérez Cuevas que continúan con la tradición vitivinícola en la zona más oriental de la Rioja.

La mayor parte de los viñedos familiares están situados a alta altitud, en las laderas de la Sierra del Monte Yerga, en la localidad de Quel. Este pequeño pueblo fue a principios del siglo pasado uno de los epicentros de las uvas y vinos de calidad de Rioja. Ontañón está inmersa en varios proyectos innovadores.

Sus primeras bodegas están excavadas en la roca de una ladera que amuralla Quel y consistían en lagares donde se realizaba la fermentación. Tenían respiraderos perforados dentro de la cueva hasta la cúspide de la roca desde donde se dejaba caer por gravedad la uva acarreada en comportillos o cestas de vendimia; muchas bodegas cuentan con varios pisos  para poder hacer diferentes trasiegos en cada etapa de la elaboración del vino. Esta tradición evolucionó como una medida práctica de manera que los productores de vino de Quel no realizaran el agotador trabajo del manejo de las uvas a través de las cuevas pero también reflejaba los pioneros sistemas de elaboración por gravedad.

Respaldados por este saber hacer de Rioja, en Bodegas Ontañón intentamos aunar la tradición en la elaboración con la investigación y el desarrollo que nos ayude a comprender mejor nuestras viñas y nuestros vinos. Y así, a nuestra pasión por el vino, pasión por las viñas y pasión por el arte, añadimos ahora nuestra pasión por la investigación y la educación como pilares de nuestra filosofía y modo de elaborar. Aumentar el conocimiento de nuestros campos, seguir descubriendo las peculiaridades de nuestras viñas y una búsqueda continua de mejora en la elaboración de los vinos de Ontañón es lo que nos motiva. Varios de nuestros proyectos se realizan conjuntamente con instituciones y otras bodegas o empresas del sector vitivinícola, a los cuales desde aquí agradecemos su colaboración. Entre los proyectos de investigación que estamos llevando a cabo cabría resaltar los siguientes:

“Aumento del Resveratrol en el vino”, “Azuelado de barricas para la reutilización de las materias primas” y “Monitorización del viñedo con control remoto”.

El Resveratrol es una partícula presente en los hollejos de las uvas; particularmente, en las uvas tintas. Se ha demostrado que esta partícula es un agente muy favorable para la salud con características anti-cancerígenas ya que ayuda a la eliminación de los radicales libres. El Resveratrol de las uvas pasa al vino por lo que un contenido elevado de Resveratrol en las uvas nos hará obtener vinos que podrían considerarse más saludables. Bodegas Ontañón participa en este proyecto en cooperación con varias bodegas de Rioja, con laboratorios y equipos de investigación en donde intentamos aumentar el contenido de Resveratrol en nuestras uvas. Estos procesos son totalmente biológicos ya que se trata de que la cepa produzca más Resveratrol de forma natural. Es un proceso de varios años de estudio, pruebas y aprendizaje que nos está haciendo comprender aún más los ciclos biológicos de nuestras uvas y sus comportamientos naturales. Es importante resaltar como todas las bodegas asociadas a esta investigación compartimos los resultados de nuestros ensayos buscando un aprendizaje. Estos conocimientos pueden ser aplicados no sólo a este proyecto sino al día a día de las labores vitícolas en nuestros campos y la evolución de nuestros vinos.  

El segundo proyecto trata de la monitorización del viñedo con control remoto. Hace unos años Bodegas Ontañón colaboró con una industria espacial para el estudio, análisis e interpretación de imágenes satelitales que nos ayudaban a monitorizar nuestros viñedos. Siguiendo esa línea, trabajamos ahora junto con otra bodega y empresas de innovación en el diseño, creación y puesta en marcha de un sistema de control remoto que consiste en la utilización conjunta de datos recibidos por sondas de temperatura y humedad colocadas en las viñas y de imágenes captadas por una máquina fotográfica de alta resolución montada en un cuadricóptero. La unión de todos estos datos nos ayudará a complementar el cuidado diario de las viñas, necesidades de riego, posibilidad de enfermedades… y conocimiento exacto del punto óptimo de vendimia.

El tercer proyecto que presentamos aquí deriva del interés de Bodegas Ontañón en preservar el medio ambiente. Pero no únicamente en los viñedos sino también dentro de la propia bodega. Para ello estamos realizando un proyecto de innovación junto con una tonelería y una empresa de investigación riojana en la que intentamos alargar la vida útil de las barricas sin que disminuya la calidad de las mismas. Para ello, hemos separado varias barricas de diferente tipo de roble y diferente tostado cuando el enólogo de la bodega determinó que ya no eran aptas para criar nuestros vinos. Estas barricas se desmontaron, las duelas se azuelaron y se procedió al tostado y montaje de las mismas. De esta forma se eliminó la materia incrustada en los poros de las barricas dejando la madera limpia. Un nuevo tostado le conferirá las características necesarias para criar los vinos. En este campo estamos probando con diferentes tipos de tostados y estamos monitorizando la evolución de los vinos de forma comparativa con barricas nuevas similares tanto en tipo de madera como en niveles de tostado y observamos el comportamiento del color con barriga nueva y vieja en la polimerización.

Investigar e innovar es lo que nos ha convertido en hombres. En Ontañón seguimos investigando pero teniendo siempre presente las enseñanzas de nuestros mayores y valorando sus modos de cuidar las viñas, de elaborar los vinos. Sólo así conseguiremos conocer mejor nuestros vinos, sus potenciales y podremos exigirnos más calidad cada día.

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